viernes, 11 de septiembre de 2009

Capítulo piloto

Esta telenovela que es mi vida empezó hace varios años.
Pero la parte taquillera, hollywoodense, creo que empezó a mediados del año pasado.
Sí, de hecho fue en la primavera del 2008.
Yo estaba muy tranquila: estudiaba, trabajaba, vivía con dos amigas y no tenía mayores preocupaciones en cuanto al amor se refiere. Ese año venía muy light en todas mis relaciones.
Hasta que apareció Alan, con su flequillo desprolijo, su look aniñado y sus ojos felinos.
Al principio no le di mucha bola; prácticamente no lo noté en el trabajo, a pesar de que venía a mi oficina con burdas excusas al menos una vez por semana. Después me empezó a buscar más explícitamente, consiguió mi dirección de msn y me conquistó. Sí, como un pirata de ultramar, o mejor dicho como un buen estratega, usó todos sus trucos y me conquistó.
Era muy divertido. Podíamos hablar durante horas sin cansarnos y siempre nos reíamos juntos.
Hacía mucho que nadie me conquistaba. Yo siempre fui la gran conquistadora, detrás de presas masculinas difíciles de atrapar.
Pero el idilio duró poco. La química, para mi, no terminaba de producirse. Luego de algunos traspiés, la cosa se diluyó y terminó de esfumarse con la entrada de otro personaje: Gabriel.